El Reloj de Flores es una maravilla de la ingeniería y la naturaleza que se encuentra ubicado al inicio del aeropuerto Internacional La Aurora, en la ciudad de Guatemala. Inaugurado en 1965 por el entonces alcalde Francisco Montenegro Sierra, este reloj jardinizado se ha convertido en un atractivo turístico que combina la precisión de la maquinaria francesa del siglo XIX con la belleza de las flores y plantas que lo adornan.
El Funcionamiento del Reloj
El Reloj de Flores es una máquina del tiempo en todos los sentidos. Mediante flores de diversos colores se dibuja la carátula de un reloj y, sobre ella, se mueven tres agujas marcando las horas, minutos y segundos. Es un espectáculo visual que atrae tanto a locales como a turistas, y su ubicación estratégica permite que sea visible tanto para quienes transitan a pie o en automóvil, como para los viajeros de los aviones que aterrizan en el aeropuerto.
Este reloj es considerado una obra maestra de la relojería moderna, y su maquinaria fabricada en Francia por Lamy & Lacroix ha resistido el paso del tiempo. Sin embargo, debido a los años de funcionamiento, la maquinaria ha sufrido desgaste y presenta fallas mecánicas que hacen que las agujas se detengan con frecuencia. Según la Municipalidad de Guatemala, el reloj se atrasa 10 minutos cada 24 horas debido a que el regulador ya no es exacto. Además, los cortes de energía en el sector también pueden detener la máquina, lo que requiere reiniciarla al día siguiente para evitar daños en los engranajes.
El Cuidado y Mantenimiento
El Reloj de Flores es una joya para la ciudad de Guatemala y su mantenimiento está a cargo de la Municipalidad. A pesar de las dificultades que presenta la maquinaria, se realizan esfuerzos constantes para mantenerlo en funcionamiento y en óptimas condiciones. La comuna capitalina evalúa la posibilidad de adquirir un nuevo regulador para el reloj, pero hasta el momento se desconoce el costo de esta pieza.
El reloj es cuidadosamente atendido por personal de la municipalidad, quienes se encargan de ajustar el marcaje del tiempo y de mantener el jardín que lo rodea. Este jardín es una característica adicional que le da vida al reloj, convirtiéndolo en un verdadero jardín que da la hora. Los vecinos de la zona recuerdan con nostalgia cómo en su infancia solían pasar junto a sus padres para ajustar el tiempo de sus relojes con el Reloj de Flores.
El Reloj de Flores y su Importancia Histórica
El Reloj de Flores no solo es un atractivo turístico, sino que también tiene un valor histórico en la ciudad de Guatemala. En sus cercanías se encuentran los restos de lo que fue el Acueducto aéreo construido durante el dominio español, que atravesaba la ciudad para llevar agua a sus pobladores. Este contraste entre la modernidad del reloj y los vestigios del pasado colonial le confiere un valor simbólico y lo convierte en un punto de encuentro entre la historia y el presente.

El Reloj de Flores es mucho más que un simple reloj. Es una obra de arte que combina la precisión de la maquinaria francesa con la belleza de las flores y plantas que lo rodean. A pesar de las dificultades mecánicas que enfrenta, sigue siendo un símbolo de la ciudad de Guatemala y una muestra de la capacidad humana para crear algo hermoso y funcional al mismo tiempo. Sin duda, este jardín que da la hora seguirá marcando el tiempo y atrayendo a visitantes de todo el entorno durante muchos años más.
