La Floralis Genérica es una impresionante escultura metálica situada en la Plaza de las Naciones Unidas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Diseñada por el arquitecto argentino Eduardo Catalano y donada a la ciudad, esta obra de arte se ha convertido en un símbolo icónico de la capital argentina.
Una flor de acero inoxidable que se abre y cierra
La Floralis Genérica es una representación de una gran flor, realizada en acero inoxidable, con un esqueleto de aluminio y hormigón armado. Con una altura de 23 metros y un peso de 18 toneladas, esta escultura mira hacia el cielo y extiende sus seis pétalos hacia arriba.
Lo que hace que la Floralis Genérica sea realmente especial es su sistema hidromecánico, comandado por un sistema eléctrico. Este sistema permite que los pétalos se abran y cierren automáticamente según la hora del día. Durante la noche, la flor se cierra y emana un resplandor rojo desde su interior. Al amanecer, los pétalos se abren nuevamente, renaciendo con el nuevo día.
Además, este mecanismo también permite que la flor se cierre cuando hay vientos fuertes, imitando así el proceso de fotonastia de la naturaleza. Esta característica hace que la Floralis Genérica sea una escultura viva y dinámica, siempre cambiante según las condiciones del entorno.
Historia y ubicación de la Floralis Genérica
La Floralis Genérica fue inaugurada el 13 de abril de 2002, gracias a la donación del arquitecto Eduardo Catalano y los materiales proporcionados por la empresa Lockheed Martin Aircraft Argentina. Sin embargo, durante varios años, la escultura estuvo fuera de servicio debido a la falta de mantenimiento por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Fue en el año 2015 cuando la Floralis Genérica fue reinaugurada, tras ser reparada por el ingeniero Salvador Sorbello. Durante este proceso de restauración, se agregaron luces LED y sensores automáticos para mejorar aún más la experiencia visual de la escultura.
La Floralis Genérica se encuentra en el centro de un parque de cuatro hectáreas, rodeada de sendas que permiten a los visitantes disfrutar de diferentes perspectivas de la escultura. Además, está situada sobre un espejo de agua, que no solo brinda una función estética, sino que también protege la escultura.
Si estás interesado en visitar la Floralis Genérica, puedes llegar fácilmente en transporte público. En las inmediaciones del lugar, circulan varias líneas de colectivos (ómnibus urbanos) como las líneas 37, 41, 59, 60, 61, 62, 67, 92, 93, 102, 118, 124 y 130. Además, la Estación Facultad de Derecho de la Línea H del Subte de Buenos Aires se encuentra a poca distancia de la escultura.
Una flor que representa a todas las flores del entorno
Según su autor, Eduardo Catalano, el nombre floralis genérica significa que pertenece a la flora y representa a todas las flores del entorno. Esta escultura se ha convertido en un símbolo de la belleza y la naturaleza en la ciudad de Buenos Aires, atrayendo a turistas y locales por igual.

Si tienes la oportunidad de visitar la Floralis Genérica, no te pierdas la experiencia de presenciar cómo se abre y cierra esta impresionante escultura metálica. Es un espectáculo único que te conectará con la belleza de la naturaleza y el arte en la vibrante ciudad de Buenos Aires.
