Árbol genealógico de la familia flores: rosario flores y sus descendientes

La cantante Rosario Flores, reconocida por su talento y trayectoria en la música, también es madre de dos hijos que han sido su mayor orgullo a lo largo de su vida. Lola Orellana, de 26 años, y Pedro Antonio Lazaga, quien pronto cumplirá la mayoría de edad, son los dos descendientes de la famosa artista. Aunque no son tan conocidos como su madre, han estado presentes en momentos importantes de su carrera y han mostrado su apoyo incondicional. En este artículo, te invitamos a conocer un poco más sobre la familia Flores y su árbol genealógico.

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Lola Orellana: El poderío del mestizaje

Lola Orellana es la primera hija de Rosario Flores, nacida en 1996 como fruto de su relación con el chileno Carlos Orellana. Su nombre es un homenaje a su famosa abuela, Lola Flores, quien falleció un año antes de su nacimiento. Aunque ha estado presente en las portadas de revistas desde pequeña, Lola ha buscado mantener un perfil bajo y alejado de los focos mediáticos.

Apasionada por el arte, Lola se ha destacado como artista plástica y es una talentosa fotógrafa y diseñadora. En sus redes sociales, comparte sus creaciones y muestra su talento al entorno. Además, ha incursionado en el entorno de la producción audiovisual, trabajando como ayudante de dirección en la serie dime quien soy y participando en la película eco, dirigida por Miguel Sierra.

Pedro Antonio Lazaga: El heredero del duende

Pedro Antonio Lazaga es el hijo menor de Rosario Flores, fruto de su relación con Pedro Manuel Lazaga. Nació en 2006 y lleva el mismo nombre que su padre. Aunque ha mantenido una vida discreta y alejada de los reflectores, su estilo personal en la apertura del museo dedicado a su abuela ha llamado la atención de los expertos en moda.

A pesar de su privacidad, sabemos que Pedro Antonio ha heredado el talento artístico de su familia y es un gran aficionado al cajón, un instrumento de percusión. Rosario ha comentado que su hijo comparte fecha de nacimiento con su madre, estableciendo así un enlace místico y especial entre ambos.

La importancia de la privacidad para Rosario Flores

Rosario Flores se enorgullece de mantener a sus dos hijos en un discreto segundo plano, alejados de la fama y los medios de comunicación. Para ella, ser famosa ha sido una carga que no quiere imponer a sus descendientes. Su hija, por ejemplo, ha podido desarrollar su carrera en el cine sin la presión de ser reconocida por su apellido. Rosario valora la libertad que esto les ha brindado y reconoce que ella misma no ha tenido esa misma libertad a lo largo de su vida.

La familia Flores ha dejado huella en el entorno del arte y la música, y Rosario Flores se enorgullece de sus dos hijos, Lola Orellana y Pedro Antonio Lazaga. Aunque han preferido mantener un perfil bajo, ambos han demostrado tener talento y pasión por el arte. La privacidad ha sido una prioridad para Rosario, quien ha querido proteger a sus hijos de la fama y permitirles desarrollarse en libertad. La familia Flores es un ejemplo de amor y unión, y su árbol genealógico continúa creciendo con nuevas generaciones.

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